Viajeros, poetas, románticos como el inglés Richard Ford (1796-1858) que viaja por Andalucía y pasa por la serranía de Grazalema en su viaje de Ronda a Jerez llegando a Grazalema y pasando por Benamahoma de la que hace una descripción somera “Es una aldea toda rodeada de arroyos y jardines”. En cuanto a trabajos de famosos antropólogos queda para la historia la obra “Los Hombres de la Sierra” (1954) de la mano de otro inglés, Julián Pitt Rivers. Nació en Londres en 1919 y falleció el 12 de agosto de 2001 en Fons par Figeac, Francia. Llegó a Sevilla interesado por el anarquismo andaluz y eligió a Grazalema como población para llevar a cabo sus meritorios estudios. Durante su estancia en esta poblacion entre los años 1949 y 1952 se integró de lleno en la sociedad rural donde llevó a cabo un estudio de antropología social que hoy día continúa siendo un verdadero manual sobre los pueblos de la sierra. Julio Caro Baroja también fue otro antropólogo que vino a estas sierras y que visitó a Pitt Rivers en la casa que ocupaba en la Ribera de Gaidovar.

 

El 7 de Febrero de 1937, el poeta Pedro Pérez Clotet (1902 -1966) nacido en Villaluenga del Rosario, en su entrada en la Academia Hispanoamericana de Ciencias y Artes pronuncia un discurso

 

“la mayoría de nuestros gaditanos desconocen esa brava sierra, que en nuestra provincia se riza antes de confundirse en la tierra malagueña. Esa sierra que nuestra provincia, tan rica y tan variada, de tan espléndida geografía, después del encanto de su mar y sus pueblos litorales, después de ubérrima campiña jerezana, como para que hubiese un muestrario completo de paisajes, levanta antes de morir, con sus altas laderas y nevadas cumbres, con sus blancos y pintorescos pueblecitos caídos como livianos dados sobre el áspero tablero de sus laderas”.

 

Dos hermanos, José y Jesús de la Cuevas, llevaron a cabo durante los años 70, diversos trabajos monográficos sobre los pueblos de la Sierra de Cádiz, en los que nos cuentan su historia, costumbres, personajes, anécdotas y un buen número de pasajes que encierran estas localidades serranas.

 

El San Cristobal sobre las Cumbres y la Sierra del Pinar.